en Ideología y propaganda

Ideología y propaganda comparten una gran proporción de campo semántico. Si nos arriesgamos con una metáfora visual podemos decir que la ideología es el sustrato mientras que la propaganda es una parte del estrato. Podemos tomar prestada otra metáfora visual de la teoría de conjuntos: el conjunto propaganda está incluido en el conjunto ideología, y su principal característica definitoria es la difusión consciente de ésta. Mientras que la transmisión de la ideología puede ser en gran parte inconsciente (el autor impregna la obra con sus ideas como forma de expresión, sin deseo de propagación de esas ideas), la propaganda es una parte de la ideología que se ha diseñado conscientemente para ser transmitida.

Mario Herreros realiza en su texto Teoría y técnica de la propaganda electoral. (Formas publicitarias) una recopilación de alrededor de dos docenas de definiciones antes de ofrecer la suya:

«La propaganda política es una forma de comunicación referida al campo ideológico que persigue influir sobre las actitudes y las opiniones de los individuos de una determinada colectividad, para perpetuar o cambiar las estructuras de poder imperantes en la misma, mediante la inducción a obrar de acuerdo con los principios y en los términos contenidos en el mensaje» (1989: 75).

Para Adrián Huici,

«la propaganda es un tipo de discurso persuasivo que, en su forma moderna, se difunde por los medios masivos de comunicación, cuyos mensajes se refieren a cuestiones ideológicas (y, por lo tanto, vinculadas directamente con la política) y que constituye un recurso de primer orden para aquellos que, o bien buscan el poder, o bien intentan mantenerlo» 2010: 33).

Según Alejandro Pizarrroso en su Historia de la Propaganda

«la propaganda, en el terreno de la comunicación social, consiste en un proceso de diseminación de ideas a través de múltiples canales con la finalidad de promover en el grupo al que se dirige los objetivos del emisor no necesariamente favorables al receptor; implica, pues, un proceso de información y un proceso de persuasión» (1990: 28).

Por otro lado, Antonio Pineda dedica buena parte de su Elementos para una teoría comunicacional de la propaganda a estudiar las innumerables definiciones existentes del término, para ofrecer finalmente «una definición de tipo formal», no sin antes hacer también sus precisiones tipificadoras: se considera la propaganda como un fenómeno comunicativo, el poder como explicans de la propaganda, la ideología como contenido fundamental del mensaje propagandístico, el control del pensamiento y la conducta como el objetivo, la preeminencia de los intereses del emisor sobre otras consideraciones. La definición es la siguiente:

«La propaganda es un fenómeno comunicativo de contenido y fines ideológicos mediante el cual un Emisor (individual o colectivo) transmite interesada y deliberadamente un Mensaje para conseguir, mantener o reforzar una posición de poder sobre el pensamiento o la conducta de un Receptor (individual o colectivo) cuyos intereses no coinciden necesariamente con los del Emisor» (2006: 228).

Si combinamos las diferentes definiciones y le sumamos la especificidad del medio audiovisual y el contenido de tipo narrativo, nos daría una definición de este tipo:

«La propaganda en la narrativa audiovisual es un fenómeno comunicativo de contenido ideológico mediante el cual un Emisor transmite de forma deliberada un Mensaje diseñado para influir sobre el pensamiento, los sentimientos y las acciones del público Receptor en favor de los intereses del Emisor».

En realidad nosotros necesitamos dos definiciones, una como ésta que responda al fenómeno de la propaganda como actividad realizada deliberadamente por el emisor, y otra que responda al fenómeno de la difusión/transmisión ideológica como actividad inherente a todo discurso, no deliberada.

«La transmisión de ideología a través de la narrativa audiovisual es un fenómeno comunicativo mediante el cual un Emisor difunde un Mensaje influyente sobre el pensamiento, los sentimientos y las acciones del público Receptor».

Finalmente, si queremos incluir el carácter encubierto de la propaganda en la narrativa audiovisual, que al fin y al cabo es el tipo de propaganda más extendido en cine y series de televisión, nuestra definición será:

«La propaganda encubierta en la narrativa audiovisual es un fenómeno comunicativo de contenido ideológico mediante el cual un Emisor transmite de forma deliberada y sutil un Mensaje diseñado para influir de forma subrepticia sobre el pensamiento, los sentimientos y las acciones del público Receptor en favor de los intereses del Emisor».

BIBLIOGRAFÍA:

HERREROS ARCONADA, M. (1989): Teoría y técnica de la propaganda electoral. (Formas publicitarias). Barcelona, PPU.

HUICI MÓDENES, A. (2010): Guerra y propaganda en el Siglo XXI. Nuevos mensajes, viejas guerras. Sevilla, Alfar.

PINEDA CACHERO, A. (2006): Elementos para una teoría comunicacional de la propaganda. Sevilla, Alfar.

PIZARROSO QUINTERO, A. (1990): Historia de la Propaganda. Madrid, Eudema Universidad.

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